Mujeres fórmulas vicepresidenciales

Quería que mi primer post de reflexiones fuera otro, que ya tengo en borrador, pero este tuve que sacarlo primero por cuestión de relevancia en el tiempo que estamos viviendo en Colombia.

Bueno, para los que me leen desde otros lados del mundo, en mi Colombia querida acaban de pasar unas elecciones presidenciales que fueron agitadas, polarizadas, llenas de activismo, discutidas, pero, en medio de todo, muy interesantes. Por primera vez, tuve una actividad en las redes que estaban basadas casi 100% en política. Yo, antes, como varias personas, decidía no opinar mucho políticamente en redes por no hacer “mal ambiente” o por temor a “incomodar” el feed de noticias de mis amigos. Ésta vez eso cambió y decidí que sí, que quería inundar e incomodar el feed de mis amigos con reflexiones, noticias y videos políticos, porque consideré que hacer este activismo era importante para ayudar a generar conciencia y tratar de que más personas empezaran a sentirse en el deber de hacer un cambio en el país. Como yo, más gente también hizo activismo en redes y, para mi deleite, vi gran parte de mis amigos más cercanos estar igual de activos y, sobre todo, despiertos, conscientes y hablando del cambio, del medio ambiente, de los derechos de las minorías, y tantas otras cosas que hicieron que sintiera que no era la única con ganas de ver a nuestra tierra, tan sangrada por la guerra y las injusticias, pasar la página.

Lastimosamente, el resultado de las elecciones no fue el que esperaba, ganó la derecha y todo lo que implica, pero hubo cosas que rescato de todo ese proceso largo de actividad política. Una de esas cosas, y que fue algo que particularmente me llamó la atención y me pareció que fue un gran logro dentro del marco político, por primera vez en la historia de nuestro país, hubo mujeres elegidas para ser la fórmula vicepresidencial de casi todos los candidatos presidenciales en primera vuelta, de hecho 4 de 5. Todas mujeres muy preparadas y que, a salvo de una (lastimosamente la que ganó), todas las demás estaban en el ala centro izquierda, lo que las hacía mujeres que compartían mi visión de futuro y cambio para el país.

Estas 4 mujeres eran Claudia López, Ángela María Robledo, Clara López y Marta Lucía Ramírez. Cada una más preparada que la anterior y aunque Claudia, Ángela y Clara estaban separadas por sus respectivos candidatos a la presidencia, todas compartían, en general, una visión de país incluyente, humano y apuntando a la paz. Esto hacía que fuera muy emocionante para mi porque por primera vez, no sólo vi a mujeres con posibilidad de tener el segundo puesto más importante de Colombia, sino que vi en ellas representación. Pensé, en verdad, que Claudia López y Ángela Robledo eran mejores opciones para presidentas que Fajardo o Petro, que eran sus respectivos candidatos presidenciales, y sobre todo Claudia, a la que admiro profundamente, pero a Colombia aún le falta para eso…

Por primera vez en mi vida miré los debates vicepresidenciales y fue una delicia ver a Claudia, a Ángela y a Clara López “peinar”, como decimos en Bogotá, a Marta Lucía y a Juan Carlos Pinzón, el único hombre fórmula vicepresidencial, que eran los representantes más conservadores. Me sentí muy contenta de observar a esas mujeres debatiendo ideas de cambio, dando argumentos claros y certeros en contra de la corrupción y la mentira del modelo tradicional, y dejando en jaque, muchas veces, a los candidatos de derecha. Fueron unas semanas que, a mi parecer, cambiaron la historia en el ámbito de la equidad de género (al menos durante esas semanas).

Ahora por primera vez, también, tenemos una mujer vicepresidente, pero pese a que parecería ser un logro más para la equidad de género en nuestro país, la verdad es que la candidata, Marta Lucía Ramírez, no es la mujer que representa el avance y las luchas de las mujeres en Colombia. Sus ideas guerreristas, homofobas y poco incluyentes, arraigadas en el siglo pasado, hacen que ella diste muchísimo del cambio que tanto requiere nuestra sociedad enferma de sangre y odios infundados. Pasaremos entonces 4 años con esta mujer que aunque siendo la primera mujer vicepresidente, es una mujer que no nos lleva hacia adelante sino más bien hacia atrás. De todas formas, se abona el hecho de que ahora haya una mujer en uno de los puestos más importantes de nuestra nación, y que esto vaya a marcar precedente.

Yo espero, en mi corazoncito verde, que Claudia López se lance para la Alcaldía de Bogotá, o mejor aún, que se lance de presidenta en 4 u 8 años. Ella, la que no tiene pelos en la lengua y a la que los “enmermelados” y corruptos le temen, ella es a la que quiero ver dirigiendo el país. Ojalá me toque ver eso, o que al menos otra mujer igual de capaz suba al poder y logre llevar al país al futuro incluyente, abierto al cambio y en paz, que es tan anhelado.

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Autumn in Sweden

En español

Last year, and fulfilling a lifelong dream, I came to study in Sweden. I left everything I knew and, with fear but with resolve, I took the step and came to do my master’s degree in a country with a different culture and language. So far the experience has been one of the best I’ve had in my life and not only have I met incredible people from all over the world, but I have had the opportunity to experience a thousand things that were previously only in my dreams; like the seasons, which in my beautiful Colombia do not exist, and they are a wonderful thing!

I arrived at the end of August at Umeå, the largest city in northern Sweden, which is very close to the North Pole … I thought I was going to freeze when I arrive, but I didn’t count that August is the end of summer here, and that the temperature in fact was higher than that of Bogotá when I left. After the last days of warmth and nightly light (it got dark after 8pm), autumn began to come in and that’s where my experience with the seasons really began.

In an outing with a couple of my new friends to Lake Nydala, one of the lakes in Umeå, in October, I took the last photos of the fall of last year. Enjoy.

Eva, the Greek with a constant smile.

Niina, the pure-hearted Finn.

Wild lingonberries. Here in Sweden it is very common to go to the forest and pick berries of all colors, as long as they are in season.

They were two of my three first friends in Umeå.

Autumnal afternoon on the lake making new friends of the local fauna.

Otoño en Suecia

In English

El año pasado, y cumpliendo un sueño de toda la vida, me vine a estudiar a Suecia. Dejé todo lo que conozco y, con miedo pero con resolución, di el paso y me vine a hacer mi maestría en un país con una cultura y un idioma diferente. Hasta ahora la experiencia ha sido de las mejores que he tenido en mi vida y no sólo he conocido gente increíble de todo el mundo sino que he tenido la oportunidad de experimentar mil cosas que antes sólo estaban en mis sueños; como las estaciones, que en mi Colombia linda no existen, y ¡son una cosa maravillosa!

Llegué a finales de agosto a Umeå, la ciudad más grande del norte de Suecia, que queda cerca, cerca al polo norte… Yo pensaba que iba a llegar a congelarme, pero no contaba que agosto es el final del verano aquí, y que la temperatura de hecho era más alta que la de Bogotá cuando me fui. Pasados los últimos días de calor y luz nocturna (anochecía después de las 8pm), empezó a entrar el otoño y ahí fue donde empezó realmente mi experiencia con las estaciones.

En una salida con un par de mis nuevas amigas al Lago Nydala, uno de los lagos de Umeå, en octubre, tomé las últimas fotos del otoño del año pasado. Disfruten.

Eva, la griega de sonrisa constante.

Niina, la finlandesa de corazón puro.

Lingonberries (arándano rojo) silvestre. Aquí en Suecia es muy común ir al bosque y recoger arándanos de todos los colores, siempre que estén en temporada.

Ellas fueron dos de mis tres primeros amigos en Umeå.

Tarde otoñal en el lago haciendo nuevos amigos de la fauna local.